Estos remedios te ayudan a detener una hemorragia nasal. Descubrelos.

Cuando nos sangra la nariz puede deberse a varias cuestiones, pero lo desencadena una ruptura en los vasos sanguíneos dentro de la cavidad nasal.

Este tipo de hemorragia es muy habitual ya que las venas son más que sensibles en esa zona.

Los principales motivos de sangrado nasal son:

  • Aire muy frío o demasiado seco que irrita la piel y lastima los vasos
  • Irritación por alergias o resfriados, también por problemas sinusales
  • Limpieza muy fuerte de la nariz, que provoca rupturas en las venitas nasales
  • Heridas, objetos atascados en la nariz, hurgarse con los dedos
  • Oler químicos o productos muy irritantes
  • Uso excesivo de aerosol descongestionante
  • Tabique desviado, fractura de nariz

Remedios caseros para detener una hemorragia nasal

1. Paños fríos

Remoja un paño en agua lo más fría posible –puede ser también con cubos de hielo– y colócalo en la nuca y en la frente. De esta manera el sistema nervioso reaccionará contrayendo los vasos sanguíneos. También puedes presionar el paño en la parte blanda de la nariz para conseguir el mismo efecto.

Otra receta casera, quizás indicada por las abuelas y madres, consiste en ponerse un cubito de hielo en la boca. De esta manera los vasos sanguíneos se comprimirán más rápidamente y se detendrá el flujo de sangre hacia la nariz.

2. Vinagre de manzana

Gracias al poder astringente del vinagre de manzana podrás reparar las paredes del vaso sanguíneo que se ha dañado y que provoca la hemorragia. Actúa como un cicatrizante natural muy eficaz.

  • Solo tienes que embeber una bola de algodón y colocarla con mucho cuidado dentro de la fosa nasal.
  • No ejerzas presión, solo deja que se quede allí durante cinco minutos. Puedes repetir una vez más el procedimiento si sigue sangrando.

3. Cebolla

Para detener una hemorragia nasal, este remedio casero te puede ser de gran utilidad. Los vapores de las cebollas hervidas detienen el sangrado.

Ingredientes

  • 1 cebolla
  • 2 tazas de agua (500 ml)

¿Qué debes hacer?

  • Es tan simple como cortar una cebolla por la mitad y cocinarla con medio litro de agua. Colócate delante del cazo e inspira lentamente durante unos minutos.
  • Otra opción con cebollas es cortarla en rebanadas y mantenerlas lo más cerca posible de la nariz.
  • También puedes usar un exprimidor de jugos y aplicar unas gotas en el borde de la fosa nasal.

Recuerden de compartir esta información con sus familiares y amigos.

Fuente: Mejor con salud