ATENCIÓN: SI TIENES ALGUNOS DE ESTOS SÍNTOMAS PONLE MUCHA ATENCIÓN A TU TIROIDES.

Hay momentos en los cuales no nos sentimos del todo bien y regularmente decimos que tenemos un simple resfriado o nada de qué preocuparse, pero en realidad muchas personas y regularmente mujeres no conocen estos síntomas y no se tratan como deberían ser tratados.  Normalmente y sin darnos cuenta nuestro organismo nos da señales de que algo anda mal y deberíamos ir a un especialista y mas aun si esos problemas se relacionan a la tiroides.

La tiroides es una pequeña glándula ubicada en el cuello, justo arriba de la clavícula y se encarga de producir las hormonas tiroideas (T3 Y T4) que regulan el el metabolismo, el crecimiento y desarrollo, la temperatura corporal, la tensión arterial y la frecuencia cardíaca. Así que en este articulo les mencionaremos las diferentes señales que nos da esta glándula para que le restemos atención y consultemos a nuestro especialista.

ATENCIÓN: SI TIENES ALGUNOS DE ESTOS SÍNTOMAS PONLE MUCHA ATENCIÓN A TU TIROIDES.

Existen dos condiciones cuando la tiroides presentan problemas que son el hipertiroidismo (cuando la tiroides hiperactiva produce demasiadas hormonas) o hipotirodismo (cuando la glándula no produce suficientes hormonas). Estas afecciones son un 80% más frecuentes en las mujeres que en los hombres, porque ellas tienen mayor predisposición genética.

Lo más importante que debes tener en cuenta es que poniendo mucha atención a estos síntomas que tu organismo te va enseñado, puedes prevenir o controlar estas condiciones si sigues el tratamiento de un especialista, así que tomen nota y aprovéchenlo al máximo.

  • Te sientes triste o depresiva: según la Clínica Mayo, una alteración de esta glándula puede afectar tu estado de ánimo. Cuando se elabora muy poca tiroides, se alteran los niveles de serotonina en el cerebro, haciéndote sentir más triste de lo normal o incluso depresiva. Si ocurre lo contrario, te puede generar más ansiedad, estar más irritada o inquieta.
  • Presión sanguínea alta: si tienes la presión alta y los medicamentos, y una alimentación más sana o ejercicio no están mejorando esta condición, es hora de que visites a un doctor. Un hipotiroidismo puede causar niveles altos de colesterol “malo”, que puede estar produciendo problemas en el corazón.
  • Tu corazón se agita: sientes que el corazón late más rápido o puedes sentir de manera muy notable las pulsaciones en tu cuello o muñeca. Esto puede deberse a que hay muchas hormonas tiroides que inundan tu sistema.
  • Aumento de peso repentino: un aumento de peso sin haber realizado ningún cambio significativo en tu alimentación puede ser una señal de que tienes problemas con tu tiroides. Y tratas de bajar de peso, pero te cuesta demasiado. Este es el síntoma por el que más mujeres visitan a un médico, para realizarse exámenes y ver que todo esté bien.
  • Pérdida de pelo y piel seca: la falta de tiroides puede hacer que tu piel se ponga más seca de lo normal, que sudes menos o que tu cabello deje de crecer. Incluso puedes notar una gran pérdida de cabello.
  • Dolor muscular y adormecimiento: si empiezas a sentir mucho dolor cuando realizas un movimiento y éste perdura por días o si algunas partes de tu cuerpo se adormecen más seguido de lo normal, puede ser un indicador de que algo anda mal con tu tiroides.
  • Malestar en el cuello o la garganta: tiene sentido que presentes dolor en estas zonas, ya que la glándula se ubica ahí. Un nudo en la garganta o cambios en el tono de tu voz pueden ser algunas de las señales. Mírate al espejo y observa si notas alguna hinchazón en tu cuello.
  • Estreñimiento: tener problemas para ir al baño es uno de los 3 síntomas más comunes en quienes padecen una de estas condiciones, como lo asegura el Dr. Robin Miler.
  • Dormir mucho: muchas personas tienen problemas para levantarse por las mañanas, pero cuando esto se convierte en una pesadilla diaria, es tiempo de visitar a un especialista. Las tiroides inactivas pueden provocar que tus funciones corporales se vuelvan muy lentas.
  • Aumento de apetito o cambios en el paladar: si ahora sientes que algunas cosas saben distinto o que hueles diferente, podría ser porque estás produciendo menos tiroides. En el caso de un aumento de tiroides, te podría generar un aumento de apetito.

Recuerda de compartir esta información con tus familiares y amigos.